Retiros

Pastoral UCA ofrece diversos tipos de Retiros:

Testimonio

Retiros Pastoral
Retiros Pastoral

'Mi hermano mayor me “invitó” (cuando yo estaba en primero) a participar del retiro interUCA. Puse comillas porque vino un día y me dijo: “estás anotado, ya pagué, este fin de semana tenés un retiro”.

Y así fui a mi primer retiro de la UCA y la verdad que la experiencia que viví fue muy linda, y agradezco a mi hermano el que me haya “invitado” a ir. Pero eso era el principio nada más de un camino que comenzaría a recorrer desde allí.

En aquel entonces salí totalmente “encendido”, con ganas de salir a la vida y enfrentarla como un cristiano maduro y renovado, dispuesto a ser un “santo” y a corregir todos mis errores, y muchas otras cosas más.

Pero ese fuego fue poco a poco apagándose y me fui olvidando de mis promesas y mis anhelos de cambiar y ser “más perfecto”, y por último se extinguió por completo.

Luego de eso seguí estudiando como cualquier estudiante común y corriente. Y un día que estaba hacía una semana encerrado en el departamento de un amigo estudiando Anatomía, recibo un llamado (no se cómo llegó la llamada, porque no recibía ni siquiera llamados de mi familia para no distraerme) de una persona que no conocía, preguntándome si quería formar parte del próximo equipo del interUCA… Yo sin pensarlo le dije que sí, para que me dejara en paz y así poder seguir estudiando tranquilo.

Ese que me llamó sería después el capitán del equipo y yo un asistente más. Pero el retiro no iba a ser uno más en mi vida. Esa sí que fue una experiencia que cambió mi vida, y ahora me doy cuenta (después de pasado un buen tiempo) de que no soy yo tanto el que puede cambiar mi forma de ser y actuar, sino que a partir de experiencias que uno se da cuenta de qué manera vale la pena o quiere vivir la vida (en nuestro caso la vida que es cristiana por supuesto).

El equipo que se armó era increíble, todos dispuestos a ayudar en todo momento, no importaba la hora que fuera ni el cansancio que había acumulado, ni las horas de sueño que nos faltaban, y todo para que los chicos que en ese momento les tocaba hacer el retiro lo pudieran aprovechar al máximo. Eso fue lo que me hizo tanto ruido y me marcó hasta el día de hoy como para decir: “así quiero ser yo siempre”.

Con esto no quiero decir que si no te llaman de asistente, el retiro no vale nada… Sino que el retiro es una primera experiencia, un envión a la vida cristiana, y que si después se deja de empujar, ese envión se va perdiendo. A mí me llamaron de nuevo por suerte, pero hay muchísimas formas más de seguir alimentando ese fuego con las que cada uno se sentirá más o menos atraído (retiros, ayuda solidaria a los más necesitados, leer libros de espiritualidad, entre otras).

Con los retiros aprendí que no soy el único joven que está buscando algo más de la vida, y con los amigos que hice puedo seguir en esa búsqueda acompañado y apoyado por chicos como yo. Lo que más rescato de los retiros son esas amistades que van más allá de la cantidad de veces o la frecuencia con que nos veamos, porque hay algo más fuerte que todo eso que subyace esa amistad, y eso les aseguro que vale la pena vivirlo!

Ojala que todos puedan vivir esa experiencia que yo viví; hoy sigo siendo asistente, y espero poder seguir siéndolo porque es mi manera de agradecer y devolver un poco de lo mucho que me dieron esos retiros.

Un saludo a todos, y háganloooo !!!'

José María Pereira