Promover en los miembros de la Comunidad Universitaria, el espíritu de justicia, y solidaridad, de tal modo de involucrarse en la historia como lugar de encuentro, de búsqueda de justicia, paz, e integridad de lo creado.
Contribuir a la realización del bien común y a mejorar la calidad de vida en la sociedad, discerniendo el significado de los cambios científico-tecnológicos y los graves problemas contemporáneos, proponiendo proyectos alternativos integradores de los saberes.
Desarrollar una gestión participativa en lo académico administrativo, donde se constituya una auténtica comunidad, animada por un espíritu evangélico, de apertura y pluralismo.
Incentivar la formación continua y la integración del saber, promoviendo un proceso de enseñanza - aprendizaje que se oriente al mejoramiento de calidad educativa.
Generar líneas de investigación que se correlacionen con las exigencias curriculares y las necesidades de la región, conforme lo estatuido por la Universidad, que abarca necesariamente: a) la consecución de una integración del saber; b) el diálogo entre fe y razón; c) una preocupación ética y d) una perspectiva teológica (cfr. ECE 15)
Lograr una interacción dinámica con el ámbito socio-cultural ofreciendo propuestas alternativas y creativas que permitan atender los desafíos en el actual proceso de transformación social.