Junio de 2007
"Así dejaremos de ser niños, sacudidos por las olas y arrastrados
por el viento de cualquier doctrina, a merced de la malicia
de los hombres y de su astucia para enseñar el error.
Por el contrario, realizando la verdad en el amor,
crezcamos plenamente, unidos a Cristo" EFESIOS., 4, 14-15.
Queridos hermanos y hermanas de la Universidad Católica Argentina, Sede Paraná: el pasado fin de semana del 18-19-20 de mayo se llevó a cabo en la ciudad de Santa Fe de la Vera Cruz el Cuarto Encuentro Nacional de Docentes Universitarios Católicos: ENDUC IV. Nuestros hermanos santafecinos quisieron poner como lema de esta fraternal cita aquél que indicamos en el encabezamiento de nuestro artículo, tomado de la Palabra de Dios: "Realizando la Verdad en el Amor".
Se congregaron en este Encuentro docentes universitarios católicos de numerosos puntos del país, en un clima de alegría, afabilidad y común entusiasmo en la misión de ser instrumentos de Dios para la investigación y enseñanza de aquella ciencia que viene de lo alto como don del Padre de toda Verdad, nuestro Padre Celestial. La afabilidad y caridad con la que nuestros hermanos santafecinos nos recibieron es para nosotros un ejemplo de fraternidad vivida, de esa genuina preocupación por el otro que es una característica de nuestra Fe Católica. ¡Como no agradecerles de corazón el habernos sentido amados con la caridad de Cristo por todos ellos! En ellos se hizo verdad lo que dice San Pablo: "realizando la Verdad en el Amor", es decir que nos mostraron con su ejemplo cómo es posible una seria investigación de la Verdad en un clima de amor cristiano. ¡Y cuánto ayuda este clima de cordialidad en la búsqueda de la verdad!
El ENDUC IV estuvo organizado en torno a conferencias magistrales y trabajo en comisiones. Pero su centro fue la participación común en la celebración de la Santa Misa en los hermosos templos santafecinos que son un verdadero testimonio de una ciudad con una larga tradición en la Fe Católica. ¿Cómo no sentirnos interiormente conmovidos al orar juntos en estos espacios sagrados, llenos de belleza, y en dónde tantas generaciones de creyentes elevaron al Señor sus cánticos de alabanza?
Así pudimos participar de la Santa Misa en el histórico convento de San Francisco, en la Catedral Metropolitana de Todos los Santos y en el Santuario de "Nuestra Señora de los Milagros" de los Padres Jesuitas. Todas las conferencias y reuniones de comisiones tuvieron lugar en el histórico Colegio de la Inmaculada Concepción de los Padres Jesuitas. Por la mañana del día viernes 18 de mayo disertó el Dr. Joaquín Luis Migliore, profesor de la UCA Bs.As. sobre el tema "La Universidad: identificación y aportes para la superación de los problemas más profundos de nuestra sociedad". Conferencia que resultó de sumo interés, transmitiendo la larga experiencia del Dr. Migliore y su incesante reflexión respecto de la identidad del quehacer universitario. La conferencia fue seguida de un intenso debate de preguntas y respuestas que la enriqueció notablemente.
Por la tarde, recibimos la visita se S.E.R. Mons. Dr. Salvatore Fisichella, Obispo auxiliar de Roma, Rector de la Pontificia Universidad Lateranense de Roma y Capellán del Parlamento Italiano. Disertó sobre el tema: "Proyección y compromiso de la Universidad en la edificación de la Nación". Su excelencia nos transmitió su larga experiencia en el ámbito universitario y en la vida política de su Nación para aprender nosotros mismos a ser mejores instrumentos para la edificación de nuestra Patria.
El sábado 19 de mayo por la mañana disertó el Dr. Alejandro Jorge Arvía sobre: "Reflexiones sobre un programa para el mejoramiento de la educación en las ciencias de la naturaleza". Un enfoque distinto en un campo disciplinario dentro del cual no se han aportado aún tantas soluciones concretas para la integración Fe y Ciencia, que debe ser una característica central en la misión de todo docente católico. Sus propuestas, pues, resultaron sumamente útiles para todos y nos aportan nuevas ideas para lograr este objetivo en otros campos del saber universitario. La segunda conferencia de la tarde del día sábado estuvo a cargo de la Dra. Cecilia Inés Avenatti de Palumbo. El tema: "Lo bello une, lo bello viene de Dios". La Dra. ha dedicado mucho de su tiempo de investigación a esta temática, tan importante, para no separar lo que Dios ha unido, es decir la Verdad, la Bondad y la Belleza. Nos recuerda la frase tan profunda como misteriosa del gran escritor ruso Fiódor Mijáilovich Dostoyevski: "La belleza salvará al mundo". Muchos autores católicos contemporáneos han rescatado este carácter central de la formación estética dentro del proceso educativo del ser humano, y con más razón en la educación superior universitaria. La conferencia resultó por ello sumamente interesante y estimulante para nuestro trabajo universitario. Nos preguntamos si en nuestra labor docente tenemos en cuenta o no esta dimensión de belleza de la verdad que debemos transmitir. Ciertamente cuando vemos la obra de la creación comprendemos que Dios no sólo la quiso verdadera y buena sino también bella. Nada más lejos de la pura funcionalidad y pragmatismo que esplendorosa obra de Dios.
Mientras tanto, el trabajo de comisiones se seguía desarrollando en torno a múltiples temas de interés, siguiendo cuatro las áreas temáticas de reflexión: La Persona Humana, Persona y Sociedad, el quehacer científico, la expresión estética del hombre. El domingo 20 de mayo se realizó el acto de cierre y la posterior celebración de la Santa Misa. Luego, nos despedimos en medio de abrazos y gestos de mutua simpatía expresando de este modo que se había cumplido en ese día por obra del Espíritu Santo la promesa de Cristo para nosotros: "Cuándo dos o tres estén reunidos en mi nombre, allí estaré Yo presente en medio de ellos". Por lo tanto, la última palabra no puede ser sino: ¡Gracias Señor por estar entre nosotros, en nuestro peregrinar, hasta el fin de los tiempos! Esta es la fuerza de la Iglesia, también para nosotros docentes universitarios católicos, porción del rebaño de Nuestro Buen Pastor.
Podemos decir que el ENDUC fue para nosotros presencia de la Divina Providencia que nos guía en nuestro peregrinar y nos alienta para la misión que nos es encomendada. Quiera Dios que todos los docentes católicos comprendan cada vez más la importancia que tienen estas gracias del encuentro para la fidelidad en la misión que el Señor nos encomienda a cada uno.
Reflexión a cargo del Padre José María Pincemin
