UCA

Pontificia Universidad Católica Argentina

Facultad de Ciencias Fisicomatemáticas e Ingeniería

Laboratorio de Electrotecnia

Director:  Ing. Hernán López Olaciregui

img_labelectrotecniaEl Laboratorio de Electrotecnia de la Facultad de Ingeniería se encuentra ubicado actualmente en el segundo piso del edificio San Alberto Magno. El mismo fue previsto para la ejecución de trabajos prácticos de los cursos de electrotecnia de las carreras de ingeniería ambiental, civil e industrial.

Básicamente podemos distinguir en el dos sectores: el destinado a circuitos eléctricos que es utilizado por los primeros cursos y el de máquinas eléctricas utilizado por el segundo curso de electrotécnia para ingenieros industriales.

Laboratorio de Máquinas Eléctricas
Este laboratorio tuvo sus inicios a fines de la década del 60 en el sótano del edificio de Carlos Pellegrini 1535 sede de la facultad de ingeniería en aquel entonces y hoy convertido en restaurant. Los artífices del mismo fueron los señores Cataldo Grispino y Mario Di Luzio. Debido a lo dificultoso de su traslado se mantuvo en ese lugar mientras que el resto de la facultad transitó por varios edificios de Buenos Aires, hasta que fue trasladado a la sede de Colegiales, donde hoy funciona la facultad de Ciencias Agrarias y por último a su ubicación actual de Puerto Madero.

Inicialmente fue equipado con un importante conjunto de instrumentos y máquinas eléctricas, que posteriormente tuvieron actualizaciones muy importantes en la década del 80 en cuanto a instrumentos de medición de laboratorio y en el año 93 con un re equipamiento total en lo referente a máquinas eléctricas y elementos para el ensayo de las mismas.

El laboratorio de máquinas eléctricas se inició en 1969 en el sótano del edificio de Carlos Pellegrini con un equipamiento básico pero muy respetable de máquinas de importante potencia, a las que los entonces alumnos Saúl Bettinotti y Osvaldo Bianchi, con el invalorable asesoramiento del Sr. Mario Di Luzio, ponían esforzadamente en funcionamiento (eran los únicos que lo lograban).

Con el correr del tiempo se fueron incorporando algunas modificaciones que hicieron posible un armado mas racional de las prácticas y una simplificación de las conexiones. Aunque pensadas hoy parezcan cosas elementales, no lo fueron por entonces el montaje de los equipos sobre ruedas para poder mejorar su desplazamiento y el uso de terminales colocados por indentación en lugar de los tradicionalmente soldados.

Una donación de Techint, coincidente en el tiempo con las demoliciones a "pera" de los edificios de Carlos Pellegrini, para la prolongación de la 9 de Julio, (casa del ex alumno Andrés Cordero incluida), permitió adquirir una cantidad de instrumentos clase 0.5 de marca, la mayoría de los cuales se mantienen hoy en día en funcionamiento con gran prestancia mientras que algunos pocos quedaron por el camino "en actos de servicio".

Un evento memorable en Carlos Pellegrini fue la primera realización del ensayo del generador sincrónico en corriente dewatada para obtener los coeficientes del método de Potier, utilizando para ello otra máquina sincrónica de polos salientes con la que se logró un cos fi = 0,1 y la puesta en paralelo del generador con la red trifásica del edificio. Para ambos logros fue fundamental la colaboración del Ing. Américo Dini que por ese entonces se desempeñaba como profesor adjunto de la materia.

La ubicación inicial del el laboratorio en el sótano del edificio de Carlos Pellegrini 1535 que pertenecía a la Parroquia del Socorro, y al que se accedía por una escalera tipo caracol, sumada al "tonelaje" de los equipos, hizo que se mantuviera en dicho lugar mientras la facultad recorría diversos edificios de la Ciudad de Buenos Aires hasta la construcción del edificio de Colegiales donde actualmente funciona la facultad de Ciencias Agrarias.

La mudanza a este último, o mejor dicho su extracción a "sangre " del sótano de Pellegrini, por la escalera cuasi caracol antes mencionada, debe figurar como un caso líder en la historia de la empresa de mudanza cuyo nombre quedó en el olvido pese a su hazaña.

Si bien en su nuevo destino no logró ascender, continuaba en el subsuelo; cambió de categoría: tenía un buen acceso, le crecieron ventanas por las que entraba luz y también una muy bien presentada y didáctica instalación eléctrica, diseñada por el Ing. Eduardo Cociña: nuevo tablero, circuitos sectorizados, protección termomagnética-diferencial y un eficaz y versátil sistema de alimentación que daba la impresión de apuntalar las vigas del techo. Mediante este llegaba energía a las mesas de ensayo que diseñara Di Luzio y fabricara Luini (carpintero de larga data en la facultad y finalmente encargados del edifico de Colegiales especializados en cortar la luz cuando los profesores de la última hora se excedían en sus horarios de clases u exámenes). Las mesas resultaron tan buenas que hoy en día, 35 años después continúan en uso.

En Colegiales transcurrieron varios años de funcionamiento normal, durante los cuales quizá la variación mas destacable haya sido la incorporación de los arranques de motores realizados por el Ing. Eduardo Cociña y de una permanente cantidad de modificaciones del tipo de "como no se me ocurrió antes", que fueron optimizando la realización de los ensayos.

Llegó así el día de la mudanza a Puerto Madero. Pero no era sólo la mudanza, era una nueva imagen. Se hablaba de un nuevo equipamiento, pero había que continuar por un tiempo con el viejo, aquel con el que nos sentíamos tan cómodos y encariñados, hasta que llegara el nuevo. Ahora las cosas eran distintas, medidores electrónicos digitales, máquinas pintadas de amarillo, comandos desde la computadora, cables normalizados con fichas bananas, soñadas cargas inductivas y capacitivas, etc., etc. Ibamos a archivar lo viejo pero mientras tanto seguíamos usándolo y sacándole enorme provecho. Era como que se había terminado la facultad a pulmón que vivimos tantos años y para la que trabajamos tanto.

El nuevo equipamiento consistió en un conjunto de maquinarias de origen italiano, desarrolladas para enseñanza, pero que por su potencia de 3.5 kW representan adecuadamente a las de uso industrial.

Cuando llegó el nuevo equipamiento supimos la realidad de la expresión que dice que "dos cuerpos no pueden ocupar el mismo lugar en el espacio", la cual debería tener como corolario que las cajas vacías hasta que no se desarman o se tiran ocupan el mismo lugar que las llenas. Al fin la instalación de nuestro laboratorio se convirtió en realidad y tuvimos algo acorde con la época y con el nivel de enseñanza pretendido.

Tenemos un laboratorio de máquinas eléctricas bastante completo, aunque siempre pensamos en incorporar cosas nuevas que lo harían mejor todavía, que fue pensado como para poder hacer 4 prácticas similares en forma simultánea, trabajando de esta manera con 5 alumnos por máquina en dos turnos, cantidad que permite un buen grado de participación individual.

El equipamiento está compuesto básicamente por fuentes de alimentación capaces de suministrar distintas tensiones alternas y continuas con protección termomagnética-diferencial general y otras protecciones específicas complementarias.El sistema de cableado y conexión está normalizado y es sencillo y rápido de realizar.

Los sistemas de medición de tipo digital están agrupados básicamente en dos tipos de módulos, unos de variables eléctricas ( tensión, corriente, potencia eléctrica) y otros de variables mecánicas ( par, velocidad, potencia mecánica). La lectura de los valores en los display digitales es clara y resulta muy fácil medir las distintas variables de "un pantallazo". Algunos de estos medidores tienen salidas analógicas que se conectan a través de una interface con la computadora.

En cuanto a las máquinas, el equipamiento consta de transformadores monofásicos y trifásicos; motores asincrónicos trifásicos jaula de ardilla de una y dos velocidades y de rotor bobinado sincronizables para poder trabajar como motores sincrónicos; máquinas sincrónicas propiamente dichas que pueden usarse como alternador o como motor, con excitación estática; generadores y motores de corriente continua con excitación serie, derivación y compound y motores especiales tales como el Schrage.

Las cargas resistivas son variables por puntos manualmente o motorizadas para ser comandadas desde la PC. Las inductivas y capacitivas son variables por puntos solamente en forma manual. Los diferentes tipos de cargas se utilizan par los ensayos de los transformadores y generadores y también como disipadoras de potencia de los frenos dínamo péndulo.

Están por último los frenos electromagnéticos que permiten realizar ensayos directos de motores. Los hay de dos tipos: freno de corrientes parásitas o de Foucault, también conocido como freno Pasqualini y dínamo freno o dínamo péndulo.

Todo esto se complementa con un conjunto importante de elementos auxiliares entre los que figuran celdas de carga, interfaces, instrumentos especiales, etc.

Sobre las distintas máquinas se realizan ensayos de tipo indirecto ( sin colocar la máquina en carga) como los de vacío, cortocircuito, rotor bloqueado, etc. y otros de tipo directo con diferentes tipos de cargas eléctricas ( resistivas-inductivas-capacitivas) o mecánicas materializadas a través de frenos electromecánicos ( de corrientes parásitas, dínamo freno).

Se trata de lograr que los alumnos tengan una participación directa en los trabajos, para lo cual se dispone en la mayoría de los casos de 4 máquinas iguales lo que permite realizar igual número de ensayos en forma simultánea con grupos de 5 alumnos cada uno.

Una vez familiarizados con el comando manual de las máquinas es posible realizar algunos ensayos comandando las mismas a través de una computadora a la que se vinculan por medio de una interface.

Para ver más fotos haga click aquí


Pontificia Universidad Católica Argentina Edificio "San Alberto Magno" - Av. Alicia Moreau de Justo 1500 - Buenos Aires Accesibilidad | Teléfonos | Contacto