En 1842, a los nueve años, construyó su propia balsa realizada con ramas, con la cual se internó río abajo y navegó 20 millas más allá de Patagones. Lo rescató la tripulación de un pailebot norteamericano al mando del capitán Lemon. Éste, viendo las aptitudes de Piedra Buena, solicitó el permiso de los padres para llevarlo en su buque hacia Estados Unidos para que el niño adquiera los conocimientos del arte de la navegación, permiso que los padres concedieron. En 1847, regresa a Patagones y construye su propio cúter con el que navega el río Negro y el Colorado.
En 1847, se embarca al mando del capitán Smiley con quien recorre los mares del Sur pescando ballenas. Esta misma embarcación, fondeó en julio de 1848 en la islas Malvinas y luego de abastecerse parte rumbo al cabo de Hornos.
Desde 1851 a 1854 surca los mares australes explorando las islas comprendidas entre cabo Vírgenes y Chiloé, internándose en los canales fueguinos y llevando a las tribus de la zona, banderas de Argentina hechas de lona.
Entre 1854 y 1857 realiza como capitán del barco argentino San Martín un viaje a Nueva York, donde completa sus estudios. A su vuelta, se dirige a los mares australes en donde realiza rescates de náufragos en la isla de los Estados. Surca el río Santa Cruz hasta la isla Pavón donde por primera vez junto con una tribu de indios enarbola la bandera argentina en la Patagonia.
En 1864 Mitre le confiere el cargo de capitán “sin sueldo”, con la facultad de impedir que los loberos hicieran incursiones en esas regiones. Desde la isla Pavón se dedica a la pesca de ballenas, caza de lobo de dos pelos, y actividades comerciales y de minería para obtener el sustento sin dejar nunca de lado sus actividades humanitarias.
En 1867 regresa a Buenos Aires y contrae matrimonio con Julia Dufour, con ella y a bordo del Espora parte hacia la isla de los Estados, para luego arribar a la isla Pavón y establecerse en Punta Arenas.
Observando Piedra Buena las intenciones de Chile de tomar posesión de los territorios patagónicos, decide dar conocimiento de los hechos a las autoridades nacionales. Desde Buenos Aires obtiene una promesa de apoyo oficial. Al poco tiempo, Domingo F. Sarmiento asume la presidencia, Piedra Buena busca su apoyo pero se le niega por falta de presupuesto. A pesar de las adversidades, Don Luis decide prestar servicios a la patria y cuidar las costas con el Espora a cuenta del Estado sin remuneración alguna.
Ingresa en la marina de guerra en virtud de un decreto firmado por el presidente Avellaneda en 1878. Se le confiere el título de coronel con grado de sargento mayor. Será el primer instructor de nuestros marinos.
Muere a los 50 años, el 10 de agosto de 1883.
1) ENTRAIGAS, Raúl, "Piedra Buena Caballero del Mar”, Buenos Aires, editorial El Elefante Blanco, Agosto de 2000.
2) YGOBONE, Aquiles, "Figuras señeras de la Patagonia”, Buenos Aires, Editorial El Ateneo, 1989