UCA

53º Colación de Grados Académicos

Buenos Aires, 12 de agosto de 2015

 Queridos graduados:

Este acto es como el fruto de todos los esfuerzos de la Universidad. Porque todo lo que se hace en este lugar es para que cada uno de ustedes pueda salir de aquí e insertarse en el corazón de la sociedad con una formación integral. Todas las estructuras y tareas de la UCA tienen sentido si cada uno de ustedes puede llegar a este momento. Hay Universidades que se concentran sobre todo en la investigación o la producción de servicios para empresas. Nosotros avanzamos en investigación, pero seguimos dándole prioridad a la formación de profesionales. Por eso este acto es ante todo una celebración y una acción de gracias.

Ahora todos esperamos que ustedes puedan desempeñar una profesión con esmero, competencia, profesionalismo y calidad humana. Si en el mundo la competencia lleva a que no todos se alegren cuando ustedes tengan éxito, aquí realmente deseamos que les vaya bien. Cuando nos enteramos que algún graduado adquiere prestigio en la sociedad nos alegramos de corazón, porque para eso nos hemos esforzado.

La Biblia muestra que apenas Dios crea a los seres humanos les pide: “crezcan, desarróllense”. Y la célebre encíclica Populorum Progressio sostiene que “en los designios de Dios, cada ser humano está llamado a promover su propio progreso, porque la vida de todo ser humano es una vocación” (PP 15). Por eso, el deseo de ustedes de progresar en su profesión es también una respuesta al amor de Dios que quiere promover a cada uno.

Pero yo me desarrollo para los otros y al mismo tiempo, por amor, estoy llamado a promover el desarrollo pleno de los demás. Desarrollar tus capacidades para ayudar a una sola persona a vivir con más dignidad ya justifica la entrega de tu propia vida.

Algunos dirán que es más fácil vivir eso en enfermería que en administración de empresas. Sin embargo no es así: cada uno aporta lo suyo y lo importante es dar lo mejor que sí donde sea. La creatividad de ustedes será capaz de encontrar miles de gestos, de actitudes, de decisiones y de acciones que derramen un bien en el mundo. Cualquier profesión puede ser ejercida de distintas maneras, y hay maneras de vivirla y ejercerla que lo cambian todo.

También es verdad que en este desarrollo para el bien común ustedes van a pasar por etapas. Lo primero es pagar el derecho de piso. Es posible que ahora les toque pasar por un período marcado por la humildad, el aprendizaje, la austeridad, la docilidad creativa. Los primeros tiempos podrán ser más duros y austeros, pero también son tiempos de maduración de fecundidad, donde pueden nacer muchas cosas bellas.

Si ustedes los toman como un nuevo aprendizaje y se entregan, seguramente los espera un futuro profesional prometedor. Si lo soportan y simplemente sobreviven, el futuro no será muy luminoso.

A ustedes se les ha propuesto desarrollar una profesión con valores. Estamos en una época que nos lleva a encerrarnos mucho en la búsqueda de comodidades e intereses mezquinos, que nos aísla y a veces nos asfixia. Ustedes atrévanse a sostener el sueño de la fraternidad, del reconocimiento del otro, del servicio generoso y gratuito. No sean más de lo mismo. Sean distintos. Hay mucha corrupción en nuestra sociedad, mucha ambición vacía. En la profesión ustedes sean diferentes: honestos, creativos, realmente preocupados por hacer algo mejor.

Pero para que no caigan en el vacío y el sinsentido, quiero proponerles que no se olviden que el corazón de ustedes tiene una dimensión trascendente, que también fueron creados para cosas que no se ven, y en definitiva, para el encuentro de amor con Dios. Lo expresa tan bien aquel Salmo: “Como el ciervo busca las corrientes de agua fresca, así mi alma te busca a ti, Dios mío. Tengo sed de Dios, del Dios vivo” (Sal 42, 2-3).
Con ese amor inmenso uno puede atravesar todas las tormentas y salir adelante pase lo que pase, puede encontrar paz y fuerza interior en medio de cualquier circunstancia. Acudan siempre a esa fuente que brota en lo profundo de ustedes mismos, y todo va a terminar bien.

No le tengan miedo al futuro. Ustedes están capacitados para salir adelante. Muchos empresarios y directivos de otras instituciones buscan especialmente graduados de la UCA. Frecuentemente, en concursos importantes para cubrir cargos, nuestros graduados consiguen los primeros puestos. Lo constatamos día a día. También hay rankings universitarios que miden esto. No me refiero a encuestadoras argentinas, sino a rankings internacionales.

Por ejemplo, el inglés QS, que entrevista a miles de empleadores de Argentina y también de América Latina. Más de 900 sobre cada 1000 consultados destacan a los graduados de la UCA, por encima de cualquier otra Universidad privada argentina. ¿Por qué será? Porque ven que tienen una formación más completa, tienen más elementos cuando se discute algo, tienen mayor amplitud para plantear distintas cuestiones, trabajan en equipo.

Ustedes se van y han recibido mucho entre estas paredes, y lo van a reconocer mejor a medida que pase el tiempo. Pero también es verdad que han encontrado deficiencias y límites. La Universidad también está llamada a crecer y a mejorar. Por eso, ahora estamos en plena autoevaluación, revisando las carreras, los planes de estudios, y toda la organización de la Universidad.

Pido sinceramente a Dios que conceda a todos ustedes lo que más necesiten, que los alivie en sus preocupaciones, que los ilumine y los proteja siempre.

Mons. Dr. Víctor Manuel Fernández
Arzobispo Rector de la Pontificia Universidad Católica Argentina