UCA

Saludo del Rector al Dr. Fernando Henrique Cardoso

Buenos Aires, 21 de junio de 2012

Doy la bienvenida a todos ustedes a esta casa, que quiere ser siempre un lugar de encuentro para dialogar, reflexionar juntos, pensar en los grandes temas de la sociedad. Agradezco al Movimiento Productivo Argentino que haya elegido la UCA para albergar estos encuentros.

Hoy particularmente he querido acercarme para dar una cordial bienvenida al Dr. Fernando Henrique Cardoso. Me interesa destacar su trayectoria académica, siendo uno de los líderes contemporáneos que han ayudado y ayudan a pensar América Latina, en su caso desde la sociología y las ciencias políticas.

Pero el Dr Cardoso no es cualquier tipo de intelectual, no sólo porque fue exiliado y perseguido por sus ideas, sino también porque asumió el desafío de gobernar y de gestionar un país inmenso y complejo. Algunos afirman que cuando usted dio ese paso dijo “esqueçam o que escrevi” (olviden lo que escribí), pero no podría tomarme demasiado en serio esas palabras. Porque el Dr. Cardoso procuró siempre sacar las consecuencias de sus convicciones sobre el desarrollo y de la dependencia, aunque la gestión le exigió hacerlo con el máximo de los realismos.

Por ejemplo, su preocupación por convertir al Mercosur en una base fuerte y autónoma de negociación con Estados Unidos y Europa era perfectamente coherente con sus convicciones académicas juveniles.

Aun las políticas monetarias que llevó adelante siendo presidente suponían la convicción de que la inestabilidad monetaria termina provocando más pobreza y dependencia.

Es fácil advertir que la disminución de la inequidad brasilera y la mejora de los indicadores sociales que se ha ido produciendo en los últimos años tienen mucho que ver con el realismo, el ordenamiento racional y la apertura que usted imprimió a la economía de Brasil.
Sin embargo, ese realismo político no le impidió gritar que “los mercados no tienen el monopolio de la racionalidad”.

Pero, sobre todo, quiero reconocer profundamente su defensa de la integración mercosureña y sudamericana como espacio de desarrollo, con un claro objetivo que trasciende lo comercial. Su trasfondo académico se desnuda cuando él, todavía hoy, es capaz de reclamar un “espíritu” de integración que hay que desarrollar, o una “identidad propia de América del Sur”, o “una cultura de la integración”, o en definitiva “una esencia del Mercosur”. Por eso le creí cuando dijo que, mientras el ALCA era una opción entre otras, “el Mercosur para el Brasil es un destino”.

Yo, siendo cordobés, recuerdo muy bien un signo concreto de lo genuino de esta convicción. Tengo presente que abogó por el desarrollo de un polo de industria automotriz que debía estar en el sur de Brasil, porque eso facilitaba que la provincia de Córdoba participara con la fabricación de autopartes.

Ojalá podamos recuperar ese espíritu. Espero que también hoy nos diga que todavía es posible enfrentar los problemas que nos plantea el mundo con una estrategia común, que en definitiva nos hará más fuertes a Argentina y a Brasil. Muchas gracias.

Pbro. Dr. Víctor Manuel Fernández
Rector de la Pontificia Universidad Católica Argentina