Docente de la UCA, protagonista del Hackatón Desafíos Científicos 2017

El proyecto artístico de Oliverio Duhalde, director de la Licenciatura en Música Cinematográfica, egresado de la Facultad de Artes y Ciencias Musicales e integrante del Laboratorio de Innovación, fue el único elegido para exponer en el encuentro organizado por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires en la Usina del Arte.


El graduado y docente de la Universidad Católica Argentina, Oliverio Duhalde, expuso Propagación, un proyecto artístico multidisciplinario que combina recursos científicos y tecnológicos de última generación, durante el Hackatón Desafíos Científicos 2017 realizado los días 25 y 26 de septiembre por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires en la Usina del Arte.

Duhalde, director de orquesta, compositor y artista tecnológico e integrante del Laboratorio de Innovación, contó con el apoyo del Vicerrectorado de Investigación e Innovación Académica, así como de la mencionada Facultad de Artes y Ciencias Musicales de la Universidad. Fue el único artista cuyo proyecto fue aprobado por los organizadores para ser expuesto en el encuentro de jóvenes científicos.

La original propuesta consiste en un parlante en cuya concavidad se colocó mercurio. Con un trípode, una cámara captura la vibración que la música, compuesta por el canto de aves autóctonas de la Argentina, imprime sobre el metal líquido. Esas imágenes son transmitidas en tiempo real en un televisor y capturadas para luego ser convertidas en piezas sobre madera o metal. De esta forma, Duhalde combina en su trabajo tecnología con arte.

“La experiencia artística depende siempre de cómo se interpretan las cosas. Muchas de las imágenes que la ciencia nos puede brindar son inmensamente bellas si se las coloca y se las aprecia desde un contexto artístico”, sostiene. “En este caso, fue a través de un proceso de decodificación de los patrones de propagación sonora que se realiza con equipos de alta tecnología como editores de sonido, reproductores y cámaras de fotos de alta definición y velocidad. Como artista puedo elegir y reconocer figuras que a mi entender son bellas, luego son transformadas en bajorrelieves o en intervenciones de video con técnicas de Vjeing en tiempo real”, agrega.

Oliverio señala que le gusta “utilizar principios científicos y expresarlos a través de la combinación de la tecnología con la música, la escultura y las artes visuales”. “En mis últimas obras, trabajé con seres vivos microscópicos, con electromecánica y estudios de comunidades de células, con robótica, con plantas y en este caso con pájaros”, remarca.

Sobre su decisión de tomar el canto de especies argentinas para el proyecto Propagación, afirma que “son la voz de la naturaleza aun dentro de contextos altamente artificiales como la ciudad”. “Detrás del mundo de sus cantos se esconden mensajes, códigos e información que prácticamente no hemos podido descifrar hasta el momento. Esta expresión omnipresente pero a la vez enigmática pinta los paisajes sonoros de nuestro país. Me pareció que expresar el patrón sonoro de pájaros era como poner un instante de paisaje sonoro en otro contexto. A la vez, si uno observa con atención, descubre que cada pájaro tiene su característica particular, algo así como su ADN acústico”, dice. Y cierra: “Los pájaros llevan su mensaje y generosamente lo comparten con el mundo. Yo solo lo atrapo, lo consolido y muestro sus huellas acústicas ocultas a través de la tecnología. En ese sentido, soy solo un mensajero”.

Junto con la UCA, Duhalde se encuentra también trabajando en un proyecto que se llama Banda de Robots, que conjuga arte, ciencia y tecnología a través de la inclusión y la educación. “Tiene por objeto generar un modelo educativo de robótica basado en la música y la constitución de orquestas a través de talleres para chicos de 9 a 99 años. Pero estas no son orquestas convencionales, sino orquestas de robots realizadas por los participantes”, indica. La idea es implementarlo a nivel local y nacional y la propuesta ganó el Concurso Nacional de Innovación Cultural 2016 del Ministerio de Cultura. “Actualmente estamos trabajando en la implementación del programa para 2018”, añade.

Además, está realizando junto con la Facultad de Ingeniería y Ciencias Agrarias a través del Vicerrectorado de Investigación e Innovación Académica y los nuevos laboratorios de la Universidad en una obra llamada Omphalos, cuyo fin es lograr que una planta haga música a partir de sensores y sintetizadores que reflejen sus diferentes estados fisiológicos. “En definitiva siempre, soy un enamorado del sonido. Casi todos mis proyectos conjugan el sonido con las inagotables formas de producirlo, medirlo, esculpirlo y compartirlo”, concluye.